Suplementos: evidencia y uso real
Aquí no vas a encontrar “mil productos”. Vas a encontrar lo que tiene sentido, cuándo merece la pena y cómo usarlo sin complicarte.
La mayoría de suplementos fallan por dos motivos: (1) se eligen mal, y (2) se usan mal. En cada guía verás: para qué sirve, quién debería usarlo, dosis, timing y mitos típicos.
Si quieres empezar por lo que tiene mejor balance entre evidencia, seguridad y utilidad, empieza aquí. En la guía de cada suplemento tendrás el detalle y, cuando corresponda, recomendaciones de compra dentro del propio artículo.
Creatina
El suplemento más rentable: mejora esfuerzos intensos, volumen de calidad y puede tener utilidad cognitiva en ciertos contextos.
Cafeína
Bien usada es un “boost” real. Mal usada te rompe el sueño y te deja peor a medio plazo.
Magnesio (bisglicinato)
No es mágico, pero es de los más útiles cuando hay carencias, estrés, sueño pobre o mucha carga de entrenamiento.
Aquí entran suplementos útiles, pero más dependientes de contexto: hábitos, sol, analíticas, tipo de entreno y tolerancia.
Vitamina D (con criterio)
Puede tener sentido en invierno o si pasas poco tiempo al sol. Idealmente se guía por analítica.
Omega-3
Más interesante si comes poco pescado azul. La calidad y dosis importan más que la marca.
Proteína Whey
Útil si no llegas a proteína con comida real o necesitas algo rápido post-entreno.
Los suplementos suman si la base está bien: calorías, proteína, carbohidratos, sueño y estructura. Si quieres una semana tipo repetible y recursos listos, Premium está pensado para eso.
VER PREMIUM